Gracias Neruda
El insomnio me llevó a una madrugada solitaria, de esas nubladas; sin luna ni estrellas, sin sueños ni esperanza. Todo era negro, desde la pared hasta las sábanas, incluso mis […]
El insomnio me llevó a una madrugada solitaria, de esas nubladas; sin luna ni estrellas, sin sueños ni esperanza. Todo era negro, desde la pared hasta las sábanas, incluso mis […]