
Hoy por la mañana me llamaste por mi nombre,
Todavía te acuerdas de mí, ¡y qué grande es eso!
Será que aún me quieres y el corazón no olvida.
Nuestras experiencias están muertas o dormidas;
te cuento una historia, otro relato de acetona
puedo despintar con él tus uñas siempre rojas,
y ver cómo en uno o dos segundos se evapora.
Y así como poco a poco borras tus recuerdos,
¿borrarás algún día también tus cicatrices?
Y así como pierdes las llaves y los momentos,
¿perderás todo eso que te causa sufrimiento?
suéltalo, déjalo, piérdelo… olvídalo.
Que tus heridas sean líneas breves y etéreas,
palabras transparentes que vuelen y se sequen,
solo letras de otro relato de acetona.

👏👏
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