«Bienaventurados los de limpio corazón porque verán a Dios»
(Mateo 5,8)
Límpiame que quiero verte.
Cúrame este corazón
que sin ti, Cristo, se muere.
Dame agua, nombre me falta;
soy ella: «la samaritana».
Los cinco hombres fueron pocos
y diez no serán nada.
Te quiero a ti, sólo a ti.
Señor, maestro del agua.
22-02-19

Hermosisimo Andrea. Una vision poetica y madura
Enviado desde mi Polaroid de Telcel
Me gustaMe gusta
Precioso!!!
⚘
Me gustaLe gusta a 1 persona