Mi encuentro con las marranadas
Las calles que están alrededor de la Central de Camiones de McAllen son muy parecidas a las del centro de cualquier ciudad en México. Puedes encontrar casi las mismas cosas: tiendas de ropa […]
Las calles que están alrededor de la Central de Camiones de McAllen son muy parecidas a las del centro de cualquier ciudad en México. Puedes encontrar casi las mismas cosas: tiendas de ropa […]
Ya no existen mujeres como las de antes, dicen los nostálgicos. De esas como las que describe Arturo Pérez-Reverte en un artículo que leí hace poco: «de esas que pisaban […]
Se fueron o los dejé ir, ya ni sé; o quizás nunca llegaron aunque estoy segura de que existieron; sea cual sea la forma en que se hayan ido, aún […]
Son poco más de las nueve de la noche e intento escribir algo, hoy no es por vocación, es sólo un recurso para no llorar y mantenerme fuerte. Hoy […]
Fue un acontecimiento aquel día dosmilero en que el cine llegó al pueblo de Cocoyoc. Al lado de un taller mecánico y frente a un vado que causaba inundaciones y […]
Para bien o para mal, mi padre me educó como niño, o más bien como macho mexicano: «no llores», «hay que ser fuerte», «hace falta gente que no llore», «no […]
¿A quién le gusta joderse la vida? Parece ser que a nadie, pero por alguna razón a todos nos encanta, hasta convertirnos en dignos ejemplares de la jodidez. Si aún […]
Creo que nunca voy a olvidarme del Padre Pablo, así se llamaba el cura del pueblo donde crecí. Se trataba de un sujeto que parecía extraído de una monografía de […]
Querido 2016: Te vas en unas horas, pero todo el tiradero que causaste en mí tardará muchos años más en acomodarse; fuiste un año de pocos logros, pero de muchos […]
Alguna vez fui una niña fresa y medio mamona. Sí, cuando tenía seis años no usaba jeans, ni tenis (sólo para deportes), ni pants, ni sudaderas, ni nada que fuera […]